¿Y el mentor entonces…?
El “Annapolis valley Toastmasters club” nos comparte de la voz de un mentor experto: Dan Moore, qué es ser un mentor.
El “Annapolis valley Toastmasters club” nos comparte de la voz de un mentor experto: Dan Moore, qué es ser un mentor.

Charlie Chaplin, El Gran Dictador
Cada vez que damos un discurso exponemos nuestra vulnerabilidad. Nos preocupamos que a la audiencia no le pueda gustar o aprobar lo que decimos o, lo peor, que no le gustemos. Esta necesidad por aceptación y la aprobación de nuestros compañeros puede hacer que escondamos a nuestro propio ser y mostremos sólo la parte que pensamos que agradará. Al hacer esto, no estamos siendo nuestro auténtico ser.
Terry Cole-Whittaker, en su libro What You Think od Me is None of My Business (1979), escribe acerca de esta necesidad de aceptación, que, a su vez, hace que demos nuestro poder personal en lugar de aprovecharlo para hacernos a nosotros mismos más fuertes. Al tener miedo de exponer nuestro verdadero ser a otros, damos una actuación más que un discurso. Puede ser una actuación muy fina, pero ésta no es real. Si nosotros hablamos con nuestra propia voz, nosotros demostramos nuestro estilo único. ¿Qué hay de malo en eso?
Camuflajeamos nuestro estilo con una manifestación de movimientos nerviosos, ojos que van de un lugar a otro, gestos involuntarios de manos o cualquier otro hábito que hayamos aprendido a través de los años, que distraen a la audiencia de lo que estamos diciendo. Las buenas noticias es que uniéndonos a Toastmasters, has tomado el primer paso hacia el descubri-
miento de tu estilo, y entre más hables, más de tu ser real comenzará a emerger como una oruga saliendo del capullo como una mariposa.
El manual de Comunicación Competente tiene 10 proyectos que pueden enseñarte los detalles prácticos de hablar en público. Tu estilo, sin embargo, proviene de ti. Necesitas ambos para convenirte en verdad un comunicador competente.
Un destello de tu estilo para hablar puede comenzar a emerger cuando das tu Rompehielos, y para el 2 y 3, deberá ser más aparente. Probablemente estará como una gema sin pulir, pero te daré 10 consejos para suavizar los bordes y pulir tu estilo a la perfección:
| 1 |
RELÁJATE – No es suficiente parecer relajado; tienes que sentirte relajado. Una mezcla de nervios y emoción antes de que empieces un discurso puede ayudarte a empezar, pero si tus nervios no se calman, tu respiración se tornará irregular, y eso a su vez, hará que tu voz suene aguda y dispareja. Hay muchas maneras de aprender a relajarse. Escoge el método que más te acomode.
| 2 |
SONRÍE – Cuando llegues al podium, pausa
unos segundos y sonríe a la audiencia. Ellos, a su vez, te sonreirán; esa es una conexión que hace que la audiencia quiera oír lo que tienes que decir. Sonreír también te hace sentir más optimista.
| 3 |
SÉ CONCISO – Ve directa-mente al punto y no te salgas de él. Mantén a la audiencia contigo todo el tiempo y no los pierdas en un océano de palabras. En la etapa de preparación, paga el invertir tiempo asegurándote que la estructura de tu discurso es sólida. Si saltas de una idea a otra, no importa si el tema es inherentemente interesante; al final tu audiencia se desconectará mentalmente.
| 4 |
SÉ CLARO – Dirige tu discurso al nivel de tu audiencia. No uses jerga sumamente técnica o frases o palabras elaboradas. Si estás hablando fuera de tu club, adapta tu discurso para que encaje. Usarías lenguaje diferente si dieras el discurso a un grupo de adolescentes de tu preparatoria local que si lo dieras a un grupo de hombres en tu club local de golf.
| 5 |
CONTACTO VISUAL – Habla a la audiencia como si estuvieras teniendo una conversación con una persona y realmente quieres que esa persona entienda lo que estás diciendo. Entonces, durante el discurso, deja que tus ojos descanses por unos pocos segundos en un miembro de la audiencia cada vez, ante de moverlos a alguien más y hacer lo mismo. Otros sentados -
cerca de esa persona también se sentirán incluidos.
| 6 |
CONOCE TU TEMA – Si sabes de lo que estás hablando, tu entusiasmo y pasión por el tema se transmitirá a la audiencia. También, parecer culto te da autoridad y eso hace que la gente se siente derecho y escuche. Pero se cuidadoso: Si has investigado un tema en el cual no tengas un real interés, sólo para dar un discurso, será obvio para todos. El discurso puede estar objetivamente preciso, pero a la entrega le faltará sinceridad y profundidad.
| 7 |
OLVÍDATE DE TI – Una vez que hayas preparado tu discurso, concéntrate en que tu mensaje sea entendido por la audiencia y no te preocupes sobre la impresión que estás haciendo. Es como vestirse para ir a una fiesta. Te alistas, te das una última mirada en el espejo, entonces, simplemente te vas y te diviertes.
| 8 |
PRACTICA – Toma cada oportunidad para hablar. Se voluntario para roles, programa manuales de discursos, ofrece evaluar a otros oradores en
tu club y en otros, se voluntario para los Tópicos de Mesa, entra a los concursos de oratoria, únete a un comité – sólo habla. Si usas palabras o frases de relleno, haz una meta de deshacerte de ellas. Si habitualmente te excedes del límite de tiempo, haz una meta de hablar brevemente.
| 9 |
GRÁBATE A TI MISMO – Una de las mejores maneras de notar cuando estás siendo natural y cuando no es observarte en un video o un DVD. Hoy en día, muchas cámaras digitales pueden grabar. Pide a otro miembro que te grabe tu discurso, luego velo en casa. Probablemente te pondrás las manos sobre tus ojos y te avergüences la primera vez que te veas en la pantalla, pero persevera y cosecharás muchos beneficios.
Este es uno de los mejores métodos de darte cuenta cuando estás siendo tú mismo y cuando estás disimulando. Sólo tú sabes la respuesta. Tus gestos nerviosos, tu lenguaje corporal torpe o la falta de movimiento será revelada – pero sólo para ti.
Sé implacablemente honesto contigo y haz notas. Los beneficios añadidos pueden ganarse si lo ves con tu mentor. Tu mentor u otro miembro experimentado pueden ser aún más objetivo y captar las cosas que no viste. Ten cuidado, esto no es para el pusilánime: ¡Estate preparado para hacer cambios!
| 10 |
SÉ TÚ MISMO – naciste como un ser humano único. Si tratas de ser alguien más, el disfraz te sentará torpemente como un traje que no te queda bien. La audiencia recordará el traje más que recordarte a ti.
Moira Beaton, ACB, CL, es miembro del Capital Communicators Club en Edimburgo, Escocia. Es gobernadora del Área 30, Distrito 71. La puedes localizar en moira_beaton@yahoo.co.uk
Traducido del artículo, ’10 Tips to Finding Your Style’. De la revista ‘Toastmasters’. Páginas 28 y 29. Septiembre 2009.
Traducido por Javier Córdova Glez, DTM
“La gente te puede decir si estás adoptando una pose afectada o estás tratando muy duro”. Dice Mande. La audiencia podía sentir que estaba nervioso. Sonaba como si estuviera metiéndole turbo a los chistes.

Mande tenía que tratar de adoptar su estilo de baja energía, así que a través de los años aprendió a reducir la velocidad de su entrega y hablar simplemente a su audiencia.
En el 2008, fue nombrado el “Mejor comediante” por el Time Out New York.
La observación de Mande de que su audiencia no le estaba respondiendo de la manera que el quería, y más tarde el ajuste de su acto, le señaló un elemento crucial de hablar en público – la inteligencia emocional. El coeficiente de inteligencia emocional, CIE, es una medida de que tan conciente la gente está de sus emociones y la de aquellos que los rodean. Entrenarse en leer emociones y preparar respuestas se está haciendo cada vez más popular en los últimos años entre los negocios al tratar de actualizar a sus gerentes. Estudios han demostrado que la inteligencia emocional puede contribuir a triunfar tanto como – si no es que más – que la aptitud intelectual.
Tienes que tener un buen sentido de lo que la gente siente hacia ti, mientras estás ahí, dice Mande, quien agarra sugerencias regularmente de los aplausos y risas de sus audiencias. “Todo lo que los comediantes quieren es que la gente guste de ellos, así que si a la gente no le gustas entonces haz todo lo que puedas para tratar y cambiar eso”.
¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA EMOCIONAL?
Gente con altos niveles de inteligencia emocional pueden leer exactamente las emociones, deseos y motivaciones de las otras personas. Esta aptitud los ayuda a interactuar mejor con los otros, escribe el patólogo de discursos de la Universidad Indiana de Pensilvania Shan Robertson en su estudio sobre la creciente atención que se le está poniendo a la inteligencia emocional en los lugares de trabajo. Eliminar las emociones de las decisiones importantes, como se le ha dicho a tanta gente, puede resultar en consecuencias desastrosas, Robertson hace notar. A veces, una corazonada puede ser tan útil como los hechos. Daniel Coleman, quien escribió el renombrado libro Inteligencia Emocional. Por qué puede importar más que el IQ, dice que el 90% del éxito en la vida de las personas puede ser explicado por medidas fuera del IQ.
Goleman escribe en su libro que la base de la inteligencia emocional se funda en cuatro pilares
Regular emociones es crucial para hablar en público, Robertson lo nota. Por ejemplo, un orador pudiera estar –molesto con un grupo de personas sentadas en la fila de enfrente. Pero más que expresar esa molestia con un movimiento de ojos o un encogimiento de hombros, sería mejor ignorarlo o enfrentarlo al pedirles que se tranquilicen, dice Robertson.
CÓMO APRENDER INTELIGENCIA EMOCIONAL
Algunas personas tienen un problema con el término “inteligencia emocional” porque implica que es una habilidad innata y no una que puede ser aprendida. El término “coeficiente emocional” a menudo se aplica de la misma manera que el coeficiente intelectual. Pero la mayoría de los especialistas están de acuerdo que ciertas destrezas para trabajar con otros pueden ser enseñadas.
Susana Rivers, una psicóloga de la Universidad de Yale, estudia el entrenamiento emocional para niños. Pero también organiza sesiones para educadores en muchas escuelas de Nueva York. Generalmente, el entrenamiento dura de 1 a 3 días e involucra el aprendizaje de cómo reconocer las expresiones faciales y comparte información destacada sobre el entendimiento de emociones. Otra parte del entrenamiento es la práctica. La gente trabaja en pares y practica exteriorizar las emociones, además de adivinar las emociones de las otras personas con compañeros.
Rivers dice que este entrenamiento puede cambiar la naturaleza competitiva de los ambientes de trabajo, orientando a la gente a la colaboración y cooperación. Estas destrezas pueden ser especialmente importantes estos días, ya que muchas compañías están siendo forzadas a despedir trabajadores. Si los líderes se entrenan en inteligencia emocional, sabrán cómo despedir a los trabajadores hospitalariamente y con respeto, lo que puede alterar dramáticamente los sentimientos de los empleados cuando se marchan de una corporación. Rivers dice. La inteligencia emocional no necesariamente cambiará un resultado, pero ayudará a aliviar cualquier tensión resultante.
Robertson, quien entrena negocios en actividades de construcción de equipos, dice que mucho del entrenamiento emocional tiene su base en lecciones que ha dado a compañías por años. La “inteligencia emocional” es un término que recientemente ha ganado confianza para comunicar un concepto tradicional.
Generalmente ella incluye ejercicios para determinar si la gente es comunicadora agresiva, asertiva, pasiva o
pasiva agresiva y enseña a los gerentes a entender los mensajes que sus empleados les están mandando, con o sin palabras. Ella logra esto pidiéndole a cada entrenando que se ponga en la situación de la otra persona y descubrir lo que la otra persona está sintiendo.
“El término inteligencia emocional está de moda hoy en día”, dice Robertson. “Hay una manera diferente de ser inteligente que lo que está en una prueba de inteligencia. No es un concepto nuevo. Es un término nuevo”.
INTELIGENCIA EMOCIONAL Y HABLAR EN PÚBLICO
Rivers dice que un elemento crítico de hablar en público es crear un estado de ánimo entre los escuchas. Quieres una audiencia que tenga un nivel alto de energía cuando estás tratando de cosechar emoción sobre un nuevo proyecto o hacerlos que se aquieten y que se vuelvan contemplativos si necesitas que ellos aprendan un nuevo concepto.
Rivers se especializa en usar la inteligencia emocional en un entorno de salón de clases. Ella ha enseñado a los maestros a usar un estado de ánimo de lector, una gráfica que permite a los alumnos transmitir a sus maestros sus niveles de energía al igual que su nivel emocional.
Maestros que necesitan que sus alumnos estén en el estado de baja energía, que es el mejor para enseñar destrezas de matemáticas, por ejemplo, pudieran tocar música relajante o hacer que los niños piensen de los retos de las matemáticas. Una alternativa en un entorno corporativo es usar una actividad de romper el hielo o probar el estado de ánimo de los miembros de la audiencia al mirar su lenguaje corporal.
En los primeros minutos de sus discursos, Robertson tiende a probar la personalidad de la audiencia. Ahí es cuando ella determina, basado en las expresiones faciales de la audiencia si deberá hablar de manera tranquila y relajada con humor o si deberá hablar de manera seria sólo con hechos. “De inmediato, trato de conectarme con la audiencia para ser más efectiva como oradora”, dice Robertson. Para asegurarse que las personas todavía están poniendo atención, busca respuestas de la audiencia. Después, prueba la efectividad de sus discursos basado en cuanta gente se le acerca para hacerle preguntas. De esa manera, ella sabe que ha creado una conexión efectiva.
Claro está, algunas personas cuestionan la utilidad innata para hablar en público.
De hecho, incluso un estudio cuestiona si esta aptitud natural es en realidad útil para hablar en público. La psicóloga de la Universidad Wright, Tamera Schneider
pidió a 126 estudiantes universitarios de psicología participar en un estudio para investigar si la inteligencia emocional había tenido un impacto en el desempeño de varias tareas, una de las cuales era hablar en público.
Después de haber tomado la prueba que calificó su inteligencia emocional, se les requirió a los estudiantes que asumieran el rol de gerente, pero se les informó que un empleado los había acusado de acoso sexual. Su tarea era desarrollar y presentar un discurso frente a sus jefes (un video cámara) para defender sus acciones. Para intensificar la ambigüedad de la tarea, no se les dio ningún detalle sobre el incidente. Se les dio dos minutos a los participantes para desarrollar su discurso y tres minutos para presentarlo. Si dejaban de hablar, un experimentador los hacía que continuaran.
Schneider encontró que para los hombres en el estudio, el entendimiento emocional se conectó con dar un discurso más efectivamente y con un contenido mejor. Para las mujeres, la inteligencia emocional no mejoró tanto los resultados con la tarea del discurso. Esto sugiere una relación específica de género entre el CIE y el hablar en público – algunas personas parecen ser más afectadas por el CIE que otras.
Sin embargo, todos los oradores estuvieron de acuerdo que es bueno tomar sugerencias de tu audiencia. . Por ejemplo, Joe Mande olvidó quien era su audiencia en el evento Hanukah el pasado diciembre. En vez de reconocer el día festivo hebreo, hizo chistes sobre la navidad, y no es de sorprenderse que su audiencia no se divirtiera. Así que el reconoció que el chiste no funcionó, así que continuo hablando de cómo enseño a un grupo de niños de su escuela a jugar el juego de Hanukah, Dreidel. Su audiencia pareció disfrutar el show mucho más una vez que pareció hecho a la medida de su evento.
Steve Mitten, un coach de la inteligencia emocional que vive en Vancouver, Canadá, lo dijo mejor. “Se convierte más de una danza entre la audiencia y el orador, y conduce a una plática mucho más poderosa”.
Sushma Subramanian es una periodista independiente en Nueva York. La puedes localizar en sushma.subramanian@gmail.com
Traducido del artículo, ‘Emotional Inteligence. De la Revista, ‘Toastmaster’, páginas de la 14 – 16, Septiembre 2009.
Traducido por: Javier Córdova DTM

Como Toastmaster por muchos años, me acostumbre a la preparación de buenas juntas y a usar los procedimientos parlamentarios. Entonces un día después que me retiré, empecé a asistir a las juntas de los regidores municipales en mi pueblo, Jacksonville, Oregón. Aspectos controversiales siempre son debatidos, y pensé que la junta podía ser conducida de mejor manera. Sin embargo, este era el Noroeste rural y muy pocas personas habían escuchado de Toastmasters.
Así que decidí que podía ayudar a mi pueblo al postularme para un regidor local. Como resultó, mi entrenamiento Toastmasters probó ser invaluable. Déjenme empezar por decir que encuentro que Toastmasters es un programa de entrenamiento para la vida. Las técnicas que usamos como miembros se relacionan a las actividades en que nos desenvolvemos todos los días, tales como conocer extraños, hablar a audiencias, evaluar lo que los otros dicen, dar y aceptar crítica constructiva y liderar a las personas en el logro de las metas de equipo. Como ex gobernador del distrito 4 (en 1980 – 1981), siento también que la participación en el liderazgo Toastmasters en todos los niveles puede ser benéfica, por una cosa, tienes la experiencia de trabajar de trabajar o manejar un equipo de gente.
Mis destrezas Toastmasters me sirvieron muy bien cuando planeaba, organizaba y me postulaba en mi campaña en Jacksonville. El puesto de regidor dura un año. Poco me di cuenta cuanto las técnicas de motivación, comunicación y liderazgo que aprendí a través de los años me permitieron hacer mejor campaña que mi oposición. Estas destrezas pueden ayudarte, también, si algunas vez te postulas como candidato – ¡en cualquier nivel!
A continuación algunos consejos, basados en mi propia experiencia:
| 1 |
ESCRIBE DISCURSOS CONMOVEDORES QUE TRATEN ASPECTOS DE INTERÉS PARA TU AUDIENCIA – LOS VOTANTES. Siempre que hablaba en asambleas públicas (siempre nos daban cinco minutos por candidato), siempre me dirigía a la persona que me presentaba, luego daba la introducción, hablaba de los puntos que llevaba, terminaba con una conclusión y me dirigía de nuevo a mi presentador. También hice folletos efectivos de campaña que comunicaba mis metas y propósitos – que generalmente trataban intereses de los ciudadanos. Puesto que había ganado esta experiencia en las campañas Toastmasters a través de los años. Definitivamente tenía una ventaja. Cuando la gente me preguntaba donde aprendí a comunicarme tan claramente, les decía, “Toastmasters”.
| 2 |
USA LAS BUENAS TÉCNICA DE COMUNICACIÓN QUE HAS GANADO EN TÓPICOS DE MESA. ¡Está experiencia no tiene precio! Cada audiencia en el sendero de la campaña es diferente. Yendo de puerta en puerta y tratar de hablar espontáneamente y venderte a extraños en el pueblo ciertamente puede ser una experiencia interesante y educativa, (hablé individualmente a más de 300 personas).
| 3 |
PRESÉNTATE DE MANERA CONFIADA Y FRANCA. A menudo empleo las técnicas enseñadas en nuestros manuales de comunicación avanzada talento para vender, humor, anécdotas cortas, etc. A medida que hablas con la gente, evalúas sus comentarios y cómo los hacen, luego haces notas
de lo que les interesa. Esta información, te permitirá comunicarte mejor la próxima ocasión, la próxima vez y así sucesivamente. No tomará mucho hasta que hayas analizado a tu audiencia y seas capaz de hacer discursos más efectivos, y dirigidos a los individuos y a los grupos.
| 4 |
NO TENGAS MIEDO DE PEDIRLE A LA GENTE SUS VOTOS Y APOYO. Con siete personas compitiendo por tres puestos de trabajo en mi carrera para regidor, cada voto contaba. Si aprendes a relacionarte y hacer campaña en el ambiente Toastmasters, como lo hice yo, estarás preparado para tomar ventaja de las numerosas estrategias ganadoras. Por ejemplo, puedes reclutar y entrenar a tu equipo de campaña continuamente. Permíteles que hagan argumentos sobre ti y de asuntos importantes, y los discutan.
La elección (mi primera para un puesto público) estuvo cerrada, pero pude vencer a los otros candidatos – debido a las destrezas de comunicación y liderazgo de campaña que gané en Toastmasters. Así que involúcrate en una elección Toastmasters y aprende las técnicas enseñadas por nuestra organización – serás mejor comunicador debido a esto. Algún día competirás para un puesto público. Cuando ganes, asegúrate de decirle a la gente que Toastmasters te ayudó a llegar ahí.
Dan Winterburn, DTM, es miembro del Rogue Valley Toastmasters en Medford, Oregón. Su período como regidor en el condado de Jacksonville, Oregón expira en diciembre de 2010 – cuando intente re-elegirse. Localízalo en CouncilorWinterburn@gmail.com
Traducido del artículo, ‘Call Me Councilman’, de la revista, Toastmaster’. Página 12, Septiembre, 2009.
Traducido por: Javier Córdova Glez, DTM
Correo electrónico ctm68243@hotmail.com

Me uní a primer club Toastmasters, el Dublín Club en Dublín, Irlanda, hace 30 años y no puedo recordar cuando fue la última vez que usé notas o leí de un guión al dar un discurso, excepto cuando se requería hacerlo de acuerdo al manual. Lo que vívidamente puedo recordar es cómo me aferraba a mis guiones como un hombre ahogándose teniendo firmemente agarrada una tabla, durante mis primeros intentos al hablar en el club.
Para la mayoría de nosotros, nuestros primeros días como oradores estuvieron cargados de terror. Primero, la posibilidad de simplemente estar de pie en un cuarto lleno de gente, con todos los ojos puestos en mí, era lo suficiente para que mi corazón corriera. Entonces la tarea de dar realmente un discurso a toda esa gente – sentados ahí, mirándome – congelaba mi sangre. Estaba la boca seca, las palmas de las manos húmedas, el sentimiento que el cuello de mi camisa me apretaba más y más. Pero lo peor de todo, era el miedo de que mi mente se quedara en blanco a la mitad de la presentación.
El salvavidas en todo esto era el guión. Portaba la garantía que si mi mente se quedaba en blanco, – incluso si perdía el hilo de lo que estaba diciendo en medio de una oración – la ayuda siempre estaba a mano. Y con paso seguro, alentado por mis compañeros, me gradué de un guión completo a un sumario, a unos encabezados, a unas palabras de sugerencia, a no más papel.
No siempre es así de simple. He visitado algunos clubes y oído a evaluadores entusiastas presionando a la gente apenas presentando su proyecto de Rompehielos que se apresuren y que den su próximo discurso sin notas. Esto, siento, es como pedirle a alguien que ha aprendido a nadar apenas lo suficiente que se mantenga a flote, que se aviente un clavado en mar abierto del trampolín más alto de una torre en una tormenta. El resultado puede ser un golpe desastroso a una frágil confianza. Pero, usados sensiblemente, los guiones pueden ayudar a un nadador de perrito a convertirse en uno de largas distancia.
Sin embargo, hay una trampa. Es demasiado fácil considerar al guión justamente como una muleta conveniente para los principiantes. En realidad, es el producto final de un proceso creativo que lleva a un gran discurso. Ya sea que ese discurso termine o no en el atril frente al orador o en casa en el escritorio al tiempo de darlo, es irrelevante. Es la herramienta que permite al orador elaborar un discurso bien-hecho, bien-desarrollado, bien-ensayado. También, sin el guión, no sería posible tener el cronometraje correcto.
Lo que es más, hay veces que incluso los oradores experimentados tendrán que leer un guión. Por ejemplo, no es poco frecuente que a un orador profesional se le dé un discurso que habría de haber sido dado por un colega en una conferencia, y se le pida, “¿Le ayudarías? Está enfermo”.
Un orador experimentado sabe valorar y desarrollar las destrezas específicas que la pueden ayudar a sobrevivir este tipo de reto. Los peligros principales incluyen la dificultad de mantener el contacto visual y al encontrar tu lugar después de mejorar tu contacto visual. ¿Cómo sobreponernos a esto?
Fui lo suficientemente afortunado al ver una vez a un maestro en acción. El difunto actor y director cinematográfico John Huston dio la lectura de la Biblia en un servicio de villancicos en Navidad en la Catedral de San Patricio en Dublín. Su contacto visual desde el principio hasta el final fue impecable, su voz dulce y hermosamente clara. Para el espectador casual, él parecía sólo estar parado ahí, hablando libremente a una congregación. Él apenas parecía estar consciente de la Biblia abierta ante él en el atril. ¿Cómo lo hizo? A continuación vienen 4 consejos para el éxito.
ESPERANDO CONSEGUIR LA VERDADERA EXCELENCIA. Considerando todo lo anterior, diría que, paradójicamente, hablar efectivamente de un guión es en verdad más difícil y demanda más destrezas (y mejor uso de ellas), que hablar de memoria o libremente. Idealmente, debiéramos de pensar en esperar conseguir la excelencia en todas las tres áreas.
El año pasado di un discurso en mi actual grupo Toastmasters, el Engineers Club en Dublín, abogando por el uso de notas. Ellos no habían oído un argumento como este antes y no habían pensado en presentaciones de esta manera.
Al habar, en realidad trabajo con notas, usándolas como objetos para demostrar mis puntos acerca de las técnicas. Mi evaluador esa tarde, el veterano Toastmaster Liam Browne, estaba impresionado. Más tarde comentó, “He visto a oradores dar su Rompehielos sin notas de ninguna clase con un buen desempeño. Recientemente también he visto un Rompehielos donde el orador usó un guión y lo hizo con un mejor desempeño”.
Ya sea que las notas pertenezcan o no a un discurso depende de ambos de la naturaleza del discurso y del temperamento de quien lo está dando. Browne advierte que te deshagas de la dependencia de las notas de manera gradual: reduciendo continuamente de guiones enteros, a notas más grandes, a notas más cortas, a trabajar sin notas.
Esto es mejor que saltar de un extremo al otro.
Es justo esperar que un Toastmaster que está trabajando en los manuales avanzados de comunicación empiece por su cuenta. Sólo recuerda, el programa Toastmasters ocasionalmente requiere que el presentador
lea un discurso. Browne hace notar, “Esta [trabajando efectivamente de un guión] es una destreza de alta –definición que requiere práctica, práctica, práctica; y pide aplomo y seguridad en sí mismo, variación del ritmo, pausas, contacto visual, énfasis, expresiones faciales, leer por adelantado y dar el discurso con tus ojos sin ver el guión. Leer del guión es una destreza esencial para los políticos y los altos ejecutivos y no deberá ser desechada como sólo un apoyo para oradores principiantes y tímidos”.
Entonces, ¿por qué no suscitar una discusión en tu club sobre el valor de las notas y de los guiones? Este puede ser un buen artículo para leerse en voz alta a tus compañeros Toastmasters. ¡Sólo asegúrate de seguir los 4 consejos para el éxito cuando lo hagas!
Bill Matthews es psicólogo y miembro del Engineers Club en Dublín, Irlanda. Lo puedes contactar en bmattewstx@eircom.net.
Traducido del artículo, ‘The Script as Friend and Foe’, de la revista, ‘Toastmaster’. Páginas 24 – 26, August 2009.
Traducido por: Javier Córdova González, DTM